En un oscuro y lejano futuro, la Inquisición se mueve entre la humanidad como una sombra vengativa, destruyendo demonios, aliens y herejes con un compromiso implacable.
Escrito por Dan Abnett, el creador de los Fantasmas de Gaunt, este volumen nos muestra la carrera del Inquisidor Gregor Eisenhorn y su cambio al convertirse de un celoso guardián de la verdad a colaborar con los mismos poderes que una vez juró destruir.
Parte historia de detectives, parte épica interplanetaria, Xenos, Malleus, Hereticus y las dos historias que enlazan esas tres historias están entre las mejores novelas jamás contadas en Black Library.
- Gregor Eisenhorn: Inquisidor.
- Alizebeth Bequin: Intocable.
- Godwyn Fischig: Depurador del Adeptus Arbites.
- Uber Aemos: Sabio.
- Midas Betancore: Piloto.
- Medea Betancore: Piloto.
- Gideon Ravenor: Interrogador.
- Arianhrod Esw Sweydyr: Guardaespaldas.
- Cherubael: Demonio.
- Tobias Maxilla: Capitán mercante.
- Commodus Voke: Inquisidor.
- Golesh Heldane: Interrogador.
- Gorgone Locke: Hereje.
- Fayde Thuring: Hereje.
- Quixos: Inquisidor.
- Titus Endor: Inquisidor.
La trilogía de Eisenhorn (compuesta por “Xenos”, “Malleus” y “Hereticus”) marcó un punto de inflexión en las novelas de Warhammer 40.000, y de hecho en el trasfondo del juego mismo. Dan Abnett creó, elaboró y desarrolló un universo rico en detalles, con una historia sólida, envolvente, y con unos personajes que, como siempre, hacen trasladarse al lector al mismísimo meollo de la trama, viviéndola con ellos.
Esta serie nos narra el auge y ¿caída? del Inquisidor Eisenhorn a lo largo de un camino espinoso y difícil de recorrer. El de las propias creencias. Desde el primer momento, el protagonista se nos aparece como el prototipo de héroe imperial, sabiendo discernir el bien y el mal y, por tanto, siendo un hombre de blancos y negros. Sin embargo, ya al final de la primera novela hemos dado junto con él un salto al vacío sin darnos cuenta, y hemos cruzado al terreno de los grises en el que pensábamos que no íbamos a caer. Ésa es la virtud de esta serie. Trasladarnos a la piel de Eisenhorn y hacernos recorrer su misma senda junto con él. Aceptamos desde el principio la premisa sobre la que se sustenta la historia: existen Inquisidores que abominan de los medios y herramientas del Archienemigo, y todo lo que tenga que ver con ellos ha de ser destruido inmediatamente. Pero junto con estos “puritanos” coexisten otros Inquisidores, los “radicales”, quienes no dudan en emplear cualquier medio a su alcance con tal de cumplir su sagrado cometido, incluso si ello implica valerse de armas xenos o artefactos de dudosa procedencia.
Eisenhorn es un puritano de la cabeza a los pies. Firme, decidido y constante. Sin embargo, llegará un momento en el que habrá de hacer frente a retos que le superan y frente a los cuales se verá obligado (y nosotros con él) a tomar caminos insospechados. La insidiosa presencia de Cherubael, el malhadado destino de Pontius Glaw y el Necroteuco o el heterodoxo equipo que le rodea, junto con sus habilidades, serán elementos que definirán al personaje y a toda la historia, arrastrándonos a una vertiginosa espiral de intriga y acción donde no podemos dar nada por sentado.
Abnett no sólo da vida a puritanos y radicales, no sólo desarrolla con profundidad la división de la Inquisición en sus tres Ordos principales o no sólo nos confronta a hablar con un demonio, sino que además nos provee de detalles, de historias que conforman la gran historia y que han sido empleadas posteriormente en el trasfondo oficial del juego y en otras muchas novelas. Desde la populosa Gudrun hasta la peligrosa Cadia, con sus inquietantes monolitos, pasando por Tracian Primaris y su infortunado desastre de la Puerta Espatiana, son miles los matices que se desenvuelven poco a poco, arrolladores y abrumadores por su número y riqueza, haciéndonos sentir verdaderamente parte de ese universo que se nos presenta a nuestro alrededor.
Joyas como el Glossia, ese idioma de batalla, “la voz” de Eisenhorn o el encuentro con un viejo conocido, el inquietante Golesh Constantine Pheppos Heldane (cuyo destino ya conocíamos por “Los Primeros de Tanith”), ayudan a conseguir que estas tres novelas sean verdaderamente excepcionales, desde el mismísimo principio hasta la última página. Ver cómo todo ello se conjuga en una historia bien trazada y mejor ejecutada es una delicia para el espectador. Aparte, también es necesario decir que Abnett siembra para cosechar más adelante. Por ejemplo, aquí Gideon Ravenor es un personaje absolutamente secundario de quien nos compadecemos tras los sucesos de la Puerta Espatiana y de quien después nos olvidamos hasta que vuelve a aparecer fugazmente. Sin embargo, ya se nos han sentado las bases para crear una serie propia para este Inquisidor, a quien veremos acompañado de otros entrañables secundarios que ya aparecen aquí, como Kara Swole o Harlon Nayl. Es decir, Abnett no da puntadas sin hilo, y todo lo que cuenta tiene su relevancia para la historia.
El infausto destino que aguarda a Gregor Eisenhorn es algo que el lector debe descubrir por sí mismo. Sin duda nadie se quedará indiferente. Y tal vez más de uno recorra su mismo camino, con su particular Cherubael susurrándole palabras al oído...
- La construcción de una trama complejísima y elaborada con mimo. Abnett siempre es sobresaliente en los detalles y en los personajes.
- La enorme cantidad de elementos que ha aportado y recibido del trasfondo del juego, que ha acabado moldeando con su obra.
- Quizá algunas escenas de combate, diseñadas para hacer avanzar la historia como sea y resueltas de forma algo abrupta (la destrucción de un Titán no tiene precio...)
La Trilogía de Eisenhorn configura una obra verdaderamente destacada, accesible tanto para el novato como para el iniciado. Es el máximo exponente de cómo narrar una historia sabiendo mantener el ritmo, sin permitir que decaiga, y analizando en profundidad a los personajes, evitando que la narración se convierta en un simple vehículo para escenas de acción sin más. Abnett nos deja con más ganas de relatos de la Inquisición. Lo solucionará más adelante... pero ésa es otra historia.
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2011-11-15
miguel dijo: Es lo primero que leí de 40,000 y aún lo recuerdo con un cariño muy especial. Fuera del universo de Warhammer, me parecieron tres novelas muy buenas, una trama interesante y unos personajes que le abren a uno los ojos.
Excepcional repaso de Suber, por cierto, con el que estoy completamente de acuerdo.

2011-11-15
Silas Err dijo: Para mi, las mejores novelas de la BL. Quizas a esta opinion contribuya que fue de las primeras que leí y todo me pareció asombroso, pero desde luego, las novelas posteriores (dejando alguna de la Herejia)no llegan al nivel de esta trilogia.
Por cierto, tengo que volver a leerlas :D.

2011-11-16
Berek_puño_trueno dijo: Creo que no contribuye que sea la primera que lees jejeje
Me la estoy leyendo ahora por primera vez y es de lo mejorcito que hay XDD

2011-11-16
Mkoll dijo: Dan Abnnett es el escritor por excelencia del universo W40. esta trilogia con la saga de los fantasmas de tanith es impresionante... he leido las dos series tres veces, y cada vez que las leo me siento atraido por el hobby de la novela... y se renueva el interes que tengo por este hobby. Mi nick es fruto de una de estas series... tengo un cariño especial por ese regimiento que nace y crece en la desesperacion y que supera una y otra vez su vida. pero esta trilogia te hace sentir pasion por unos extraños y variopintos personajes que giran en la orbita de este inquisidor tan particular.
ojala dan hubiera escrito la trilogia de las guerras de la inquisicion.. por que es infumable.
saludos desde tanith

2011-11-17
mayorrawne dijo: Esta novela para mi es casi perfecta, y aunque leo bastantes libros y de generos variados, tal vez este sea mi libro favorito.

2011-11-18
DarK dijo: Trilogía leida 2 veces, buenísima