La guerra por los Mundos de Sabbat sacude el planeta Enothis hasta los cimientos. El Archienemigo golpea con fuerza por doquier, parece imparable en su avance e inquebrantable en sus propósitos. Pero la guerra en Enothis no se decidirá en un brutal ataque acorazado con divisiones de carros de combate, ni en un masivo asalto de infantería contra las posiciones imperiales. El enfrentamiento definitivo en este mundo tendrá lugar en el aire, por encima de todos ellos, donde sólo los más valientes y decididos pueden triunfar, y donde triunfar equivale a sobrevivir.
El XX de Fantine
- Bree Jagdea: Comandante de la Escuadrilla Umbra.
- Milan Blansher: Escuadrilla Umbra.
- Vander Marquall: Escuadrilla Umbra.
- Larice Asche: Escuadrilla Umbra.
- Agguila del Ruth: Escuadrilla Umbra.
- Van Tull: Escuadrilla Umbra.
- Oskar Viltry: Escuadrilla Halo.
Las fuerzas de Enothis
- Enric Darrow: Escuadrilla Caza.
- Comandante Eads: Controlador aéreo.
- August Kaminsky: Conductor del Munitorum.
- Beqa Mayer: Trabajadora en Theda.
La Armada Imperial
- Jefe de Ala Seekan: Comandante de los Apóstoles
- Guis Gettering: Los Apóstoles.
- Jeric Suhr: Los Apóstoles.
- Dario Quint: Los Apóstoles.
El Archienemigo
- Khrel Kas Obarkon: Comandante del Quinto Escalón
Dan Abnett vuelve a hacerlo. Nos lleva a un entorno totalmente distinto de lo que estamos acostumbrados y vuelve a prepararnos un ejercicio magistral de acción, energía y tensión, envuelto en una historia atrayente desde el principio hasta el fin.
Abnett explora un campo en el que, hasta la fecha, ningún otro autor se había atrevido a entrar, el de los combates aéreos en Warhammer. La naturaleza de la guerra aérea es radicalmente distinta de la de la guerra sobre el terreno, y la novela sabe captarla razonablemente bien. Hay que jugar con la espectacularidad del combate, y por eso la narración nos lleva a unos enfrentamientos frenéticos a muy corta distancia (las míticas “dogfights” de la Primera Guerra Mundial), que aunque en realidad sólo son válidas para aviones mucho más ligeros y lentos que los poderosos Thunderbolts y Lightnings del libro, satisfacen absolutamente al lector, atrayéndole en una vertiginosa espiral de la que no se librará fácilmente.
Además de los magníficos combates entre cazas, “Double Eagle” capta muy bien el sabor amargamente romántico de las escenas de la vida en guerra para los habitantes de la ciudad, o los momentos de los pilotos en tierra; nos remonta al mejor género de las películas de la Segunda Guerra Mundial, haciéndonos aterradoramente visibles esas formaciones inmensas e inacabables de bombarderos sobrevolando mar y tierra para cumplir su misión.
Con algunos de los personajes ya nos hemos cruzado en las anteriores novelas de Abnett. No en vano está ambientada en la Cruzada de los Mundos de Sabbat. Conocimos a la Comandante Bree Jagdea en “Armas de Tanith”, durante la defensa de Ouranberg, y también tendremos un encuentro, algo más fugaz, con el Capitán Robart LeGuin, el intrépido comandante de carros de combate del 8º Acorazado de Pardus, compañero de fatigas de Gaunt en “Guardia de Honor”. Estos rostros conocidos nos llevarán a conocer a muchos más, permitiendo al autor desplegar como sólo él sabe hacer todo su repertorio de personajes cuidados al detalle. Amargados por la experiencia de la guerra, ambiciosos y ansiosos por alcanzar la gloria, o simplemente deseosos de que la perra vida les brinde una nueva oportunidad. Tendremos lugar para el debate filosófico-teológico de la mano del imhava ayatani Kautas, quien desearía estar en Herodor, donde se ha manifestado la Santa. Podremos admirar a los distantes Apóstoles, la elite naval del combate aéreo, quienes pretenden estar más alejados de la vida y la muerte de lo que realmente se encuentran. E incluso podremos vislumbrar leve, muy levemente, al Archienemigo, ese temible Khrel Kas Obarkon, as del aire y sirviente del Anarca, cuyas palabras ahogan todas las demás. Conoceremos amargura y esperanza con Kaminsky, viviremos desesperación y amor con Viltry, sentiremos traición y creeremos realmente en la “maldición gafe” de nuestra aeronave con Marquall.
El relato nos irá llevando por escaramuzas y batallas, haciéndonos conscientes de que la guerra es algo mucho más amplio que el abnegado Guardia Imperial de a pie, y participándonos en el esquema general de una campaña, por primera vez en tres dimensiones. El final, como no podía ser de otra manera, es de antología, con una batalla aérea que oscurece el cielo, fuera de toda proporción que podamos imaginar.
En definitiva, Abnett ha vuelto a crear otra obra maestra del género. Otro libro que hay que tener en casa.
- Que un autor se atreva a meterse en un campo tan técnico y arriesgado como el combate aéreo. Y sobre todo, que sepa salir airoso.
- Parece ya un tópico, pero que la novela sepa vendernos tan bien los personajes y adentrarse en la piel de cada uno de ellos.
- El campo que se puede abarcar y explorar es tan sumamente amplio que una sola novela se nos queda corta. A veces Abnett puede querer abarcar demasiado para un libro de trescientas páginas.
Se nos abre un mundo entero de posibilidades. Posiblemente si se hicieran novelas de este tipo con posterioridad ya no contarían con el factor sorpresa de que goza “Double Eagle”, pero los combates aéreos y su papel en la guerra dan para hacer muy buenos relatos en el entorno de Warhammer 40.000. Abnett convierte este spin-off de los Fantasmas, igual que en el caso de “Titanicus”, en una novela de primera clase por derecho propio. Renueva y refresca el género, y nos tendrá en tensión hasta el mismísimo final. Se trata de una novela mucho más que recomendable.
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2011-09-24
Suber dijo: ¡Mr. Abnett, sigo esperando su comentario! XD

2011-11-02
KeyanSark dijo: DIos, mi gran asignatura pendiente es esta novela... Que ganas le tengo