Autor Tema: [RELATO]: Stephan (by Gonfrask & Asgaard)  (Leído 681 veces)

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[RELATO]: Stephan (by Gonfrask & Asgaard)
« en: 23 de Febrero de 2012, 14:37:11 »
Trasteando un poco he encontrado esto de 2003... es un informe de batalla narrado, con capítulo previo de presentación de personajes.

Todo esto comenzó hace tiempo para narrar una batalla en la que las fuerzas de Ultramarines de Asgaard, los Lobos de Gonfrask y la Guardia Imperial de Cuato5 se enfrentaban a los Eldar de ShadowLand y los Eldar Oscuros de Red Lag. Tras la batalla a Asgaard y Gonfrask les pareció buena idea que cada uno escribiese lo que había sido la batalla para él y se escribiese una especie de relato sobre lo sucedido. Tras esa batalla, Gonfrask dijo que todos los personajes involucrados deberían tener algo más de trasfondo, así que al Coronel Stephen de la Guardia Imperial lo incluyó dentro de su novela Rainor, en la segunda entrega, creando otra serie con Stephan.

Stephan Capitulo 1: La Limpieza de Shirm
by Gonfrask


Rainor había permanecido casi seis meses en la nave-apotecarium y necesitó de implantes en el cuello para sustituir los músculos sesgados, en vez de eso ahora parte de su cuello era una masa de bio-plasticos, en teoría deberían poder soportar un tajo aun más potente del que recibió en aquella cueva de mala muerte. Ahora se encontraba en camino hacia su nuevo destino, tras una campaña de mas de 35 años en el mundo jungla de Shirm contra los orkos del Waaagh Motuckra, ahora era necesario una limpieza total del planeta para evitar los rebrotes de criaturas orkoides debido a su peculiar modo de reproducción, el y sus hombres serian enviados con otros cuarenta escuadrones como el suyo a una zona completamente despejada de jungla, una vez allí estarían solos, cada escuadrón seria totalmente independiente y tendrían solo una hora de comunicación con la nave comandante cada semana, para informes y coordenadas de bombardeo fiables. Rainor arrugo el informe y lo soltó dentro del incinerador para evitar su posible robo por espías contrarios a la causa imperial.

Rainor bajo hasta los niveles inferiores, allí se encontró con sus hombres, estos le saludaron jovialmente mientras el se acercaba a ellos, les sonrío ampliamente, pudo reconocer a siete hombres que habían luchado junto a él contra los tiránidos, los perdió de vista cuando cayo por el agujero que le hizo encontrarse frente a la Dominatriz, todos ellos mostraban numerosas marcas de combate, uno de ellos había perdido su ojo izquierdo el cual le había sido sustituido por un implante biónico bastante engorroso y de gran tamaño, otro de ellos tenia ahora una mano metálica en su brazo izquierdo y cuando llego estaba desafiando a cualquier idiota a un pulso que era mas que seguro que el ganaría. Rainor se sentó en un tapete que uno de ellos dejo vacío para cederle el sitio, personalmente se encontraba mejor allí confinado que sentado en su amplio camarote personal, poco tiempo después se encontraba bromeando con sus hombres y por un momento olvido por completo porque estaba confinado en esa nave.

Cuatro semanas de viaje por la Disformidad fueron necesarias para llegar a su objetivo, junto a todos los oficiales se encontraba el puente de mando observando el verde planeta ante ellos, en algunas zonas se distinguían manchas marrones donde el follaje había sido arrasado por las armas de destrucción masiva usadas durante la guerra, Rainor observo al resto de tenientes que había a sus lados, realmente no conocía a ninguno pero parecían realmente hombres de Catachán, uno de ellos, inmensamente alto y que respondía al nombre de Stephan llevaba el cráneo de un Orko colgando de su cinto por medio de una cadena metálica, su rostro era un mar de cicatrices que se movían cada vez que hablaba, otro oficial especialmente destacable se encontraba a su derecha, era una persona de aspecto nervioso que llevaba mas de media hora con su cuchillo desenfundado y pasaba continuamente su dedo gordo por el filo una y otra vez. El Almirante Estelar entró en la sala de mando en el más completo silencio, con su voz profunda y severa se dirigió a todos ellos - Señores, es mas que seguro que a estas horas ya conocerán sus ordenes, así que no les informare de nada nuevo, solo desearles que tengas suerte, y que en 20 minutos el desembarco debería haber sido completado- dicho esto todos los tenientes salieron de la sala y se dirigieron a sus camarotes

Rainor entro en la cápsula de desembarco mientras activaba los generadores de disrupción de su puño de combate, se enfundo su pistola de plasma, una nueva pistola con elaborados detalles, fue su condecoración por las acciones llevadas a cabo durante la anterior campaña contra los tiránidos, sinceramente dudaba que fuera mejor que su anterior arma en algo, pero era una recompensa y no haberla aceptado se considera insubordinación y en casos hasta traición. Dibujándose sobre la piel su pintura de camuflaje se sentó al lado de uno de los otros jefes de pelotón, mirándole el rostro reconoció el perfil del capitán Stephan, pudo ver que a pesar de la pintura que ahora cubría su cara, era bastante notable una gran cicatriz que le cruzaba la cara, de hecho estaba demasiado próxima a un ojo y era una suerte que aun lo tuviera, este noto que le estaba mirando y giro la cabeza para mirarle a la cara, su rostro era muy severo y su voz profunda - Te aseguro que esta cacería será de las mejores que hayas vivido amigo- Rainor se giro y le miro mientras alzaba una ceja -¿Y eso? ¿Por qué lo dices?- El se echó a reír y le respondió - Sencillo, en esta participo yo- Rainor bufo, se había informado sobre Stephan, había resultado que era originario de Armageddon, no de Catachán y eso en cierto aspecto le molestaba. Tras unos breves instantes la nave encendió motores, Rainor se coloco el sistema de sujeción de su asiento y se recostó - Bien, hagámoslo de nuevo otra vez- penso mientras cruzaba los brazos y el transporte salía del hangar de despegue.

Tras unos 5 minutos la nave entro en la atmósfera de Shirm, la nave se sacudió mas de lo normal, esto indicaba que la atmósfera era especialmente densa, con una calma inusitada y que resultaba contradictoria a la actual situación de varios de los guardias imperiales presentes, claramente nerviosos, Rainor comenzó a estudiar el panel de control, en este pudo leer que la atmósfera era en un 33% oxigeno, y el resto una composición de otros gases, todos inofensivos, era realmente una buena atmósfera quizá tan buena como la de Catachán pero Rainor lo dudaba, - Treinta segundos para desembarco- el altavoz hablo con su ya clásica voz metálica, todos los guardias imperiales se apoyaron contra sus asientos y esperaron.

Fue un aterrizaje sin problemas, en 50 segundos los dos pelotones habían desembarcado y colocado en posición de desembarque serpiente, no hubo ningún tiroteo esporádico ni ningún otro problema, Rainor se coloco en cuclillas y ordeno a sus hombres que avanzaran saliendo de la zona despejada y entrando en el bosque, ahora comenzaba la caza.

- Transmisión del pelotón de mando Quimera, desembarco realizado sin ninguna novedad, la nueva transmisión se realizara en siete días estándares, corto- Rainor no espero respuesta por parte del Almirantazgo, de hecho le hubiera sorprendido recibir alguna, desconecto el comunicador vocal y lo coloco en su posición sobre el equipo de transmisión de su oficial de comunicaciones, que tardo muy poco en colocárselo sobre su espalda y ponerse en pie, girándose se dirigió hacia la escuadra de mando del pelotón Atormentador, el cual estaba bajo las ordenes de Stephan, allí sobre un tosco mapa de papel se encontraban señalados todas las posición consideradas vitales por Inteligencia y en las cuales la infestación por orkos podía haber sido especialmente acentuada, Rainor se esforzó en memorizar el mapa de la zona rápidamente pues sabia que este duraría muy poco debido a la extrema humedad y a la posible fatiga de combate que se viera sometido. Stephan parecía haber pensado lo mismo, pues al terminar de leerlo lo cogió con ambas manos y lo arrugo en una bola de papel que tiro a los pies de un árbol, se giro a Rainor y le golpeo en el hombro - Bueno, ¿qué parte del pastel eliges?- Rainor duro por unos instantes y contesto firmemente - Me encargare del sector oeste, el este es tuyo- Stephan se limito a sonreír y comenzó a ladrar ordenes a sus hombres, por su parte Rainor cogió el comunicador y ordeno la salida inmediata.

El pelotón de Rainor llevaba ya tres días de marcha, los días planetarios solo duraban 20 horas estándares y solo había luz durante siete de ellas, debido a este raro ciclo solar, los avances eran lentos, en apenas doce horas era imposible ver mas allá de cuatro metros incluso para veteranos de la jungla como ellos, por ahora no encontraron gran cosa, este tercer día descansaron en los restos de un bastión Orko, encontraron los clásicos restos de batalla, munición vaciada, algunos restos ya óseos que no fueron recogidos en su momento, pero no había restos de hongos ni esporas, había enviado hombres a los túneles pero regresaron a los pocos minutos con no muy buenas noticias, había restos orkos carbonizados bastante recientes, pero lo peor era que todos los túneles se encontraban sellados - Algunos aprecian demolidos - dijo el experto en demoliciones que les acompaño. Rainor doblo la guardia esa noche, pero no ocurrió nada en especial durante esta, se produjeron los ya típicos ataques de la fauna local, una especie de tigres reptiliano, que a pesar de su gran y desagradable tamaño eran lentos, y aun no había tenido que lamentar ninguna perdida por esos ataques.

A la luz del nuevo día, el Bastión lucia totalmente diferente, la hiedra crecía ya por los muros, y unas enredaderas tan gruesas como el brazo de un hombre se enrollaban en las toscas vigas de sujeción de una de las torres de vigilancia intactas, Rainor ordeno a sus hombres que se levantaran a gritos como era ya tan habitual, se sirvió un rápido rancho en el cual se incluyo los restos de las bestias cazadas durante las noches, Rainor sonrío ampliamente ante el ya tan típico comentario de sus hombres respecto a como cocina su madre y como era el "plato del día", en veinte minutos todos los hombres habían comido y recogido su casi escaso equipo, por seguridad ordeno detonar los restos de los túneles "para evitar sorpresas", cuando se encontraban a medio kilometro del bastión los explosivos detonaron sincronizadamente, pudo oír por encima del estruendo los gritos de jubilo de los artilleros, y personalmente llego a pensar que alguno de ellos debía estar loco por su forma de comportarse (uno de ellos tenia la mala costumbre de reír por lo bajo y murmurar "bum bum" cuando se encontraban a solas) pero hacían muy bien su trabajo.

Ordenó un alto a las dos horas de marcha, se aproximaban a una nueva zona comprometida, ordeno un despliegue en filo de hacha, ahora cada escuadra era independiente hasta que llegaran al punto de encuentro y no quería sorpresas, los francotiradores avanzaban en la vanguardia del ejercito y no aprecian llevarlo mal, pues aun no había perdido a ninguno de esos solitarios.

Rainor ya se estaba desesperando, tras cuatro horas de rastreo no encontraron nada, solo los restos de un chimera medio enterrado en lodo, y a su tripulación en su interior, pero ni rastro de orkos, y... el Sargento Simons se giro rápidamente y señalo a su derecha - Señal sónica no identificada señor... - aunque podía ser una de esas bestias era mejor cerciorarse, Rainor decidió encabezar la escuadra, llegaron al linde de un claro de unos cuarenta metros de radio, observo con perversa satisfacción un poblado Orko, las humaredas de las fogatas se elevaban a decenas de metros por encima de ellos y no observaba ningún indicio de que dispusieran de armas de fuego, podría eliminarlos rápidamente por medio de los lanzamisiles de los que disponían, pero prefería algo mas personal, ordeno a sus hombres avanzar en silencio...

A cinco metros del campamento vio un vigía Orko, estaba armado solo con una tosca hacha que de hecho era poco mas que un trozo de metal con la forma adecuada, levantándose y con un rápido movimiento le lanzo su puñal de combate de sesenta centimetros de largo, debido a la potencia generada por su puño de combate atravesó limpiamente la cabeza del Orko, que cayo en completo silencio, pasando por encima del cadáver siguió avanzando. Se coloco tras una choza Orka, en su interior podía distinguir el gutural hablar Orko y los chillidos de los Gretchins, con una señal ordenó a sus escuadras que se recolocaran, observo como otro de sus hombres estaba bañado en sangre verde y como en su mano sostenía su aun goteante cuchillo de combate, sacando una granada de fragmentación ordenó que todas las escuadras atacaran. Rainor lanzo la granada al interior de la fogata central del campamento donde estallo por el calor, 6 orkos que se encontraban a su alrededor fueron destrozados por la explosión.

Rainor no escucho ningún disparo láser, todos sus hombres habían decidido atacar con sus cuchillos y armas de combate cerrado, con rapidez entro en la choza mientras los orkos recogían sus armas, le volatilizo el pecho a un Orko mientras le desgarraba el cuello a otro con su puño de combate, de una patada le partió el cuello al Gretchin que intento salir corriendo a su lado, saco una granada incendiaria y la soltó dentro. En el exterior la situación era igual, pudo ver que un Orko le amputo el brazo a uno de sus hombres, pero antes de que lo rematara cayo al suelo con un disparo de francotirador que le destrozo cabeza, todas las chozas estaban ardiendo, un Orko que envuelto en llamas salió de una de ella y se lanzo contra el, Rainor se mofo y desenfundo su cuchillo, el Orko levanto su enorme brazo con una gigantesca porra de acero, Rainor lo degolló sin dificultad y se aparto para dejar caer el enorme cuerpo a un lado de él, los jefes de escuadras comenzaron a informar del final del ataque y Rainor alzo un grito de victoria al que se le unieron todos sus hombres.

Fue un buen ataque, mas de un centenar de pieles verdes por tan solo dos guardias imperiales muertos, los cuerpos fueron incinerados aprovechando el gran fuego central y sus cenizas se alzaban por encima de sus cabezas, Rainor, que ahora portaba el cráneo limpio de un Orko en una de sus hombreras, reía ante la dantesca escena de los cadáveres ardiendo muchos de sus hombres lo miraban preocupados, sin embargo no tardaron mucho en unirse a él.

En apenas ocho días mas, habían tenido unas seis escaramuzas con patrullas orkas, pero aun no tuvieron que informar al mando estelar la posición de algún punto clave para bombardearlo, las bajas sufridas eran muy aceptables, tan solo doce hombres habían muerto en los once días que llevaban sobre la superficie del planeta, los encuentros con orkos habían sido muy variados, hace tan solo dos días sus francotiradores habían eliminado a diez orkos que transportaban restos de maquinaria y chatarra hacia el sur, otra caravana también dirigida hacia el sur había sido destruida hacia cinco días. Parecía que los orkos estuvieran recuperando restos "utilizables" con algún propósito, lo más obvio era que los estuvieran reutilizando con algún fin, pero lo más preocupante era que todos los restos eran llevados en la misma dirección, sin embargo aun le faltaban tres días para volver a tener comunicación con el mando estelar y pedir permiso para explorar esa zona.

Ese mismo día su pelotón se cruzo con el de Stephan, por algún motivo ellos habían corregido su rumbo de su zona original, a los pocos minutos Rainor se encontraba reunido con Stephan junto a las escuadras de mando de ambos, el pelotón de Stephan había encontrado una mayor resistencia y habían sufrido un mayor castigo, treinta hombres habían muerto, pero al igual que él, Stephan se había encontrado con numerosas caravanas dirigidas también al sur mucho antes que Rainor y había pedido permiso para desviarse, este se le había concedido pero además debido a las bajas sufridas tenia la orden de unirse a cualquier otro pelotón de la zona con el que se encontrase e investigar. Ambos pelotones habían cambiado mucho su aspecto en esos pocos días, casi todos los hombres llevaban collares hechos de colmillos de orkos, y unos pocos usaban los cráneos de los muertos a modo de casco, tan solo uno o dos se habían atado mandíbulas a la cara para simular que eran suyas, los trofeos se habían vuelto algo muy común en ambos pelotones, el propio Rainor llevaba ahora varios collares hechos con los nobles a los que había eliminado en persona, Stephan por su parte llevaba varios cráneos orkos colgándole de su cinturón, el aspecto de ambos pelotones se había vuelto muy brutal, aprecian casi mas Orko que humano, Rainor estaba seguro que cualquier comisario que les hubiera sido asignado se hubiera muerto de la impresión, sonriendo por esa idea Rainor acepto el unirse al pelotón de Stephan y conservar cierta independencia.

-¿Que opinas?- dijo Stephan mientras le pasaba los binoculares a Rainor, este los cogió y miro por ellos, frente a él, a unos 200 metros se encontraba un enorme bastión Orko, no tan grande como el que encontraron reducido a ruinas a los pocos días de desembarcar, la primera impresión al ver el bastión era la petición de un bombardeo orbital, pues carecían de la potencia de fuego necesaria para reducirlo sin un gran derramamiento de sangre, sin embargo hacia tan solo 2 días que dieron su tercer informe y no podían esperar tanto tiempo para realizar un ataque con mayor seguridad. Rainor estudio el bastión con cuidado, por lo que pudo observar este había sido construido sobre los restos de otra fortaleza ya destruida, al menos la mitad de la fortificación parecía haber sido levantada de este modo, los muros del oeste y del norte estaban cubiertos casi en su totalidad por una gruesa capa de oxido, musgos y líquenes, en el muro del sur pudo observar que estaba construido por grandes placas de metal, pero distinguió claramente los restos del blindaje de la oruga de un Leman Russ, y su aspecto era bastante mas limpio, la pintura roja y negra mostraban los clásicos grifos orkos junto a lo que posiblemente fuera la marca personal del Kaudillo de la zona, sin embargo el muro este estaba sin construir, allí se encontraba una gran concentración de chozas orkas, Rainor podría asegurar que allí debían vivir unos trescientos orkos apiñados, eso sin contra a los mas que posibles Gretchins que se encargaran de acomodarlos. En medio del bastión se alzaba una torre de unos veinte metros de alto, Rainor observo con cierta furia que los orkos habían colocado allí un doble cañón automático, según parecía los orkos se habían dado bastante prisa en recuperar los restos de su antigua civilización en aquel planeta, por lo demás podía contar unos cincuenta centinelas en el perímetro de su fortaleza, allí debían concentrarse unos seiscientos pieles verdes.

- Creo que podría hacerse, aunque será muy difícil que sea algo discreto - dijo mientras bajaba de su punto de observación, Stephan se rió a sus espaldas y bajo tras él - Y quien quiere que lo sea amigo -, Rainor se giro y se rió con él, abajo le esperaban los tiradores y los expertos en explosivos, estos últimos no habían tenido que esforzarse mucho aun y Rainor esperaba que realmente se merecieran la fama que tenían, el plan fue trazado en poco tiempo y se trato de que fuera lo mas sencillo posible, esperarían al anochecer observando los cambios de guardia y todo movimiento en el interior del bastión, a primera hora de la mañana los expertos en explosivos se aproximarían en silencio junto a unos cuantos diablos de Catachán hasta la zona de las chozas, el resto del ejercito avanzaría hasta situarse a cien metros del Bastión mientras los tiradores les cubrirían desde sus privilegiadas posiciones e eliminarían primero a la dotación del arma de la torre y luego a cualquier posible sorpresa que surgiese, a las 2:00, una hora antes de que amaneciese los "Demoledores" arrasarían el campamento Orko, aunque anteriormente el arma de la torre habría sido silenciada para facilitar los movimientos de aproximación de las demás tropas, los centinelas serian eliminados en silencio y tras esto atacarían de manera demoledora el bastión Orko y lo reducirían a escombros. El plan fue aceptado con gestos de jubilo por parte de muchos oficiales, y con el ya tan típico "bum bum" por parte del extravagante miembro de los "Demoledores".

Tal y como se había preparado se llevó a cabo, a la 1:50 un tirador le voló la cabeza al vigía Orko que cayo sin realizar mucho ruido, Rainor avanzo agazapado entre los arbustos alienígenas, frente a él, a tres metros y de espaldas se encontraba la gran figura de un Orko, Rainor observo con sorpresa que este llevaba una pistola de aspecto bastante tosco le colgaba de su cinto, desenfundando su cuchillo se levanto en silencio, avanzo los escasos metros en silencio y se situó tras el pielverde, tapándole con su puño de combate la boca le clavo su cuchillo en la espalda y le atravesó el corazón, este cayo en silencio con un gesto de notable dolor en su rostro, Rainor imitó el canto de un ave local como señal de que elimino su objetivo poco después escucho con satisfacción que otros miembros de su pelotón y el de Stephan cumplían también con la eliminación de los centinelas. A las 1:57 se encontraban en la posición establecida, desde su posición podía observar con cierta claridad la zona este, su experta visión en la jungla le permitió distinguir las figuras de los guardias de Catachán y Armageddon deslizándose hacia las chozas.

Volviendo a mirar hacia el Bastión Orko observo con preocupación que un Orko subía por la torre gritando insultos y maldiciones al Orko que debía estar en su posición - no... - estas palabras murieron en los labios de Rainor, un tiro certero hizo caer al Orko cuando casi había llegado arriba, el rugido de alarma resonó por todo el bastión. - ¡¡¡Al ataque!!! - rugió Stephan tras él, Rainor se giro sorprendido, aun no era el momento, disparo al cielo la munición tipo bengala que llevaba para indicar a los "Demoledores" que comenzara el ataque, sin embargo antes incluso de que disparar, las explosiones se repartieron por todo el campamento, pero no fue tan sincronizado como debía haberlo sido, muchas chozas solo fueron derribadas, los orkos salieron de entre los restos rugiendo, mucho cayeron mientras intentaban quitarse de encima los restos de sus hogares. Otro orkos que salían de las chozas aun en pie eran eliminados por los tiradores, al igual que los orkos que trataban de llegar al arma de la torre y eran abatidos mientras subían, pronto un montón de cadáveres yacían al pie de la gran torre.

Rainor avanzo a grandes zancadas, un centinela se puso frente a él y le disparo varias veces, solo un disparo le impacto pero reboto en su chaleco antibalas, Rainor levanto su arma y le disparo la bengala, el Orko cayo de espaldas mientras se retorcía de dolor con la bengala clavada en un ojo, Rainor podía escuchar los disparos de las armas láser, y las respuestas orkas, aquí y allí unos cuantos orkos caían con la cabeza vaciada por un disparo de un tirador, los lanzamisiles destruyeron parte del muro sur para facilitar su destrucción y la entrada de las tropas de Catachán, Rainor siguió corriendo con su escuadra de mando tras el hacia el lado sur del bastión y que solo se encontraba a 80 metros de ellos Rainor sabia que allí había un combate muy encarnizado y que seria necesario allí, los disparos de las armas orkas rebotaron a sus pies, haciendo saltar restos de tierra y piedra, su escuadra acallo los disparos orkos y siguió avanzando, las llamas danzaban en medio! del claro, se podían distinguir las sombras de los orkos y los guardias imperiales luchando entre ellas, Rainor esquivo el cadáver de un soldado del Imperio mientras saltaba sobre un grupo de orkos que trataba de apagar las llamas sobre uno de los suyo, con un disparo le destrozo la espalda a un Orko que cayo en un mar de sangre, los otros se giraron para atacarle, pero mientras lo hacían Rainor le destrozo la cabeza a otro de los orkos y le hundió los dedos de su puño de combate en la frente a otro, un Orko le ataco con una gigantesca hacha a dos manos, Rainor levanto su puño de combate y bloqueo el ataque, por el color mas oscuro de la piel del Orko pudo suponer que debía ser uno de sus nobles, Rainor no quiso realizar un combate más honorable y le voló la cabeza con un disparo de su pistola de plasma. Tomándose un minuto de descanso observo la destrucción a su alrededor, unos poco Gretchins trataban de apagar los incendios, los muros estaban medio derruidos, y el claro estaba completamente repleto de cadáveres orkos y algunos guardias imperiales, pero aun así, ahora en una viga ondeaba la bandera de Catachán y los guardias se dedicaron a exterminar a los pocas bolsas de resistencias. Rainor se giro por un rugido un Orko le había cogido por sorpresa y se disponía a descargar un golpe con una enorme maza que cogía con ambas manos...

El Orko salió despedido por el disparo de un proyectil de Bolter, - Aprended a disparar chusma piel verde -, Rainor se giro y se encontró frente a Stephan, se encontraba bañado de sangre verde de arriba a abajo, y la cabeza de un Orko de enormes dientes le colgaba de su otra mano, - Parece que se acabo ¿no? - le dijo Rainor sin esperar respuesta - Así es amigo, y ha sido una gran pelea - Stephan se alejo mientras se reía como un maniático, Rainor agito la cabeza y se echó también a reír, pues tenia razón había sido una gran pelea.

Durante ocho días habían conservado su posición en aquel bastión Orko, durante esos días no sufrieron ningún contraataque Orko, y habían podido comunicarse con el Alto Mando en esa ocasión, tal y como ellos habían presentido, estaban en una "zona de comercio Orko" según parecía no solo ellos coincidieron en que los orkos estaban acumulando fuerzas en la zona sur del área, de hecho habían sido reasignados otros cuatro pelotones a sus zonas de combate los cuales también habían sufrido numerosas bajas de combate, por lo visto la toma de este bastión había sido debido a un gran golpe de suerte, pues las otras sendas orkas estaban fuertemente defendidos y plagadas de komandos orkos bastante bien preparados. Esta información afectó al orgullo de Stephan, y ordeno de inmediato una reunión de tenientes de pelotón cuando todos los pelotones hubieran llegado, Rainor reconoció a todos lo tenientes de la nave comandante, tres de los cuatro mostraban brutales cicatrices en el pecho y en la cara, el ultimo tenia una herida profunda y aun vendada de bala orka en el hombro, que le obligaba a llevar en cabestrillo el brazo, reconoció en especial a uno de ellos, el que llevaba un gran cuchillo, ese día descubrió que como el, era de Catachán y se hacia llamar solo Riper, mostraba con bastante orgullo una herida de unos treinta centímetros de largo en el pecho que le cruzaba el abdomen - quizá un hachazo - penso Rainor.

Stephan expuso su plan, dejarían el bastión y avanzarían hasta localizar el foco central de la organización orka, quizá era muy arriesgado pero todos los tenientes estaban bastante esperanzados en que funcionaran, todos querían vengar a los compañeros muertos, incluso Rainor personalmente quería aniquilar a esa escoria y basura que tanto hombres le costo eliminar para recuperar el bastión, a pesar de sus dudas cuando le preguntaron si apoyaba el plan afirmo con una feroz sonrisa y cerrando su puño de combate con un fuerte estruendo, el rugido de aprobación se pudo oír por todo el campamento donde los guardias imperiales estaban celebrando la reunión.

A los quince minutos de abandonar el bastión Orko este voló por los aires, la onda expansiva fue tan brutal que varias ramas se quebraron por esta causa, Rainor se giro y miro al cielo, una gigantesca humareda se alzaba formando una esfera de muerte negra, sonriendo se giro y continuo avanzando en dirección a su objetivo. Pasaron pocas horas cuando uno de los exploradores informo que había encontrado señales tribales del clan Hacha Sangrienta y que fuera mas que posible que los komandos orkos les estuviesen esperando, se realizo una breve reunión de oficiales y se decidió por un avance por escuadras, nadie expuso ninguna queja. El escuadrón de Rainor avanzaba en silencio entre la vegetación, la zona de la jungla era especialmente densa y difícil de ver mas allá de siete metros, un repentino ruido de ramas rompiéndose hizo que Rainor alzara la mirada, justo a tiempo de ver pasar una sombra - ¡¡¡Emboscada!!! - grito Rainor, un Orko cayo justo sobre él, pero pronto yacía en el suelo desangrándose por un enorme agujero en el pecho, bajando su pistola de plasma se giro para enfrentarse a otro Orko que saltaba desde unos matorrales a su derecha, Rainor esquivo el ataque y le quebró el cuello golpeándole en la nuca con su puño de combate, enfundando la pistola y sacando su cuchillo en pocos segundos, hizo frente a un tercer y cuarto Orko que trataron cogerle por la espalda, bloqueo una cuchillada bien dirigida a su cuello, y le corto la mano al otro antes de que le atacara, con una Z degolló y destripo al Orko que casi le mata. Mientras esta caía remato de una patada al otro que se lamentaba de haber perdido su mano. Miro a su alrededor, dos de sus hombres yacían muertos, otros tres heridos, pero una docena de orkos se encontraban bañados en sangre, cogió el comunicador del cadáver del oficial de comunicación e intento contactar con Stephan, los gritos de batalla y disparos resonaban con eco, Rainor ordenó a sus hombres que le siguieran y corrió hacia las coordenadas de Stephan, allí solo encontró cadáveres, nueve guardias imperiales y treinta orkos pero de Stephan ni rastro - ¿Qué demonios significa esto? - penso al no encontrar su cadáver.

Esa misma noche, todos los pelotones se volvieron a reunir, rompiendo el silencio de rapio impuesto por el alto mando, todos los pelotones habían caído bajo a cuidadosa emboscada de los komandos orkos, pero habían conseguido capturar a algunos de los orkos que los habían capturado, aunque no todos estaban "completos", Rainor estaba furioso, y decidió llevar a cabo él mismo los interrogatorios, como era natural pregunto a los orkos en su tosco idioma sobre la localización de su campamento, este se limito a mirarle y gruñir, sonriendo Rainor saco su pistola de plasma y le voló la cabeza, Rainor puedo notar como los demás orkos se quedaban petrificados y asustados, Rainor miro al siguiente y le volvió a preguntar, este le escupió a la cara mientras le rugía que se muriera, Rainor le cogió del cuello con su puño de combate y lo levanto dos palmos del suelo, con un movimiento de los servomotores de los dedos le quebró el cuello y lo dejo inerte al suelo. El tercer Orko pareció mas dispuesto a hablar, aunque tartamudeaba les dijo simplemente que su base estaba donde el sol no se ponía nunca, repitiéndolo una y otra vez, Rainor agito la cabeza, parecía que se guiaban de alguna manera distinta a la de cualquier otro ser vivo y decepcionado ordeno que ejecutaran a los demás prisioneros y que quemaran los cuerpos, el sonido de los rifles láser descargándose sonó por todo el valle.

Stephan levanto, le dolía un infierno la cabeza, y notaba como la sangre seca le había recorrido media cara, se encontraba atado de pies y manos a una gran cruz de madera con grifos orkos, delante suya distinguió la figura de un Kaporal con un látigo de siete colas rematadas en afilados garfios, el Orko sonrío al verlo despierto y llamo a alguien, otro gigantesco Orko entro, este se acerco a Stephan y le cogió del pelo y tiro hacia atrás - Y ezte e´ zu zefe - pudo distinguir que decía - Bueno, al menoz iba con unos tipoz muy duroz, mataron a muchoz de loz nueztroz, eran tioz muy duroz en zerio - personalmente a Stephan no le gustaba el matiz que estaban tomando las cosas, si le consideraban a él su líder podrían ejecutarlo o usarlo como moneda de cambio en algún mal momento o... - Bueno trae el zaca palabraz - el noble se retiró de la tienda y Stephan vio como el Kaporal cogía un gigantesco garfio triple de una mes a llena de objetos punzantes y oxidados.

Rainor reunió a los demás tenientes, debían actuar pronto pero el mayor problema es donde se encontraba el "zitio donde el zol no ze pone", había que pensar como lo haría un Orko, quizá ese "sol" era el reflejo de algo, o un sitio donde la luna brillaba mas intensamente por algún fenómeno atmosférico, pero los ciclos lunares descartaban esta posibilidad, observo los mapas con cuidado, había restos de edificios imperiales a unas cincuenta millas, entre ellas una central hidroeléctrica, quizá un condensador de plasma aun funcional. La Teniente Shara le señalo otro punto - quizá aquí señor - Rainor miro el mapa, observo que señalaba un edificio de "animación" usados para fomentar la lealtad cuando se alargaban las campañas, era posible que el "sol" fuese la pantalla aun operativa, pero sin transmitir nada, realmente posible. Golpeando en el hombro de la Teniente pregunto a los demás sobre su opinión, todos aprecian tener dudas pero estaban de acuerdo, en pocos minutos todos los pelotones se habían preparado para salir.

La opción de la Teniente Shara fue de lo mas acertada, a casi un kilometro de distancia observo la gigantesca pantalla de televisión medio descolgada, envuelta en un mar de chispas, lo único que emitía era una omniosa pantalla en blanco, daba luz a una zona de unos 700 metros a la redonda, y realmente parecía que la noche no llegara nunca, Rainor penso que era muy posible que el propio señor de la guerra hubiera decidido mantener operativa la pantalla, para mostrar el favor de sus dioses a su causa, bueno, era hora de demostrar que los dioses les habían abandonado. Rainor se dejo caer colina abajo hasta encotrarse junto al Teniente Karl del 34º pelotón, este llevaba dos enormes cuchillos atados a las piernas, y se estaba untando barro por el cuerpo para camuflarse, sin mirarle le hablo con su particular tono oscuro de siempre - Parece que estos malditos pieles verdes nos están provocando, bueno por mi parte que tengan seguro que pienso hacerles comer todo lo que puedan tragar y espero que mucho más - Rainor sonrío y se incorporo, poniéndole una mano en el hombro le respondió - Seguro que esas bestias pueden comer mas de lo que creemos - ambos comenzaron a reír.

Stephan levanto otra vez la cabeza, miro por su ojo sano a su alrededor, el Kaporal gruño mientras limpiaba de nuevo el cuchillo de carnicero con el que le acaba de cortar tres dedos, Stephan estaba exhausto, durante diez horas el Orko le había torturado para que revelara la posición de sus hombres, el se negó y comenzó el suplicio, el Orko no empezó precisamente con suavidad y le destrozo un ojo con un golpe del garfio, realmente sabia lo que hacia, pues un golpe mal dado le podía haber matado en vez de hacerle sufrir, dejo caer la cabeza y comenzó a cerrar el ojo, el Kaporal le levanto la cabeza y le lanzo agua helada a la cara - No aun zonrozado, tienez ke decirme lo ke kiero - Stephan escupió sangre al suelo y respiro, no podía aguantarlo...

Rainor y los demás tenientes habían cazado junto con sus escuadras a mas de 100 orkos en el perímetro de la base, habían cogió buenas posiciones de tiro, y disponían de mas de 20 tiradores, habían decidido golpear brutalmente el corazón de la base, la gigantesca choza de líder Orko se elevaba por encima de las demás, primero la reduciría a escombros estando seguro que minaría la moral orka, después atacarían y sacarían a Stephan de allí, reducirían la base a escombros, y no escaparía ningún pielverde. Estaba a apenas 40 metros de la entrada de la base, unos 15 guardianes, tres armas pesadas y unas puertas oxidadas, nada infranqueable penso Rainor, quedaban dos minutos para el inicio del ataque, los ciegos orkos no verían desde donde le caían los disparos y mucho menos quien los había matado, con un gesto de la mano, indico que era la hora...

Los lanzamisiles dispararon una andanada de misiles perforantes, los impactos hicieron que la choza temblara y cayera al suelo, los vigilantes se giraron espantados, en ese momento todos los soldados de la jungla saltaron de sus escondites y corrieron hacia la entrada, los artilleros orkos se giraron y prepararon sus armas, pero antes que pudieran disparar cayeron bajo una lluvia de disparos de los francotiradores, con su pistola de plasma Rainor fundió uno de los goznes de las puertas y las atasco, con otro disparo le destrozo el pecho a un Orko que trataba de lanzar una granada, esta cayo de su mano y estallo en medio de los supervivientes al tiroteo inicial, aniquilándolos a todos, los guardianes de Catachán entraron como una turba en la base orka y extendieron la matanza por todo el perímetro. En todas las callejuelas los tiroteos y combates entre ambas tropas se intensificaron, Rainor le rompió la espina dorsal a un Orko que le dio la espalda al intentar golpearle con su arma, con increíble sangre fría apunto a otro Orko y le disparo a la cara mientras se aproximaba, a menos de un metro, enfundándola saco su cuchillo de combate de Catachán y corrió en busca de Stephan.

Stephan miro al Orko a la cara, con otro enorme gancho se disponía a arrancarle el ojo sano, la explosión hizo que dejara su cuidadosa maniobra y se girara a la puerta, gruñó y cogió su piztola de la mesa - ¡¡TU!! - grito señalándole - ¡¡Haz traido a loz tulloz hazta aki, lo pagaraz!! - mientras le apuntaba con su piztola Stephan sonrío y le dijo -¿porque no miras detrás de ti?- el Orko quedo muy sorprendido y se giro, justo a la altura de sus ojos se encontró con la punta del cuchillo de Rainor, con un movimiento rápido se lo clavo hasta la empuñadura y lo saco, el Orko cayo de rodillas ante Rainor.

Rainor cargo a Stephan sobre su hombro, su aspecto era lamentable y era obvio que había sido torturado con bastante crueldad, en su mano derecha le faltaban tres dedos, su ojo izquierdo era ahora un conjunto de cicatrices entre cruzadas y su pecho se encontraba lacerado por docenas de cortes, era increíble que aun siguiera con vida y mucho más que siquiera pudiera andar, un Orko se cruzo con ellos mientras salía corriendo de una choza y ponía un cargador en su arma, levanto su mirada con un gesto de destacable sorpresa, rugió un desafío mientras alzaba su cuchillo para atacarles, Rainor bloqueo el ataque con su puño de combate, cuando se disponía a devolver el golpe, el Orko cayo al suelo agarrándose una puñalada en el pecho, Rainor miro abajo y vio como Stephan había desenvainado el cuchillo su cuchillo y se lo había clavado al Orko.

Giraron una esquina, ante ellos se alzaban un muro de escombros resultado del derrumbe de la choza del líder Orko, ambos empezaron a reír al imaginarse al Kaudillo Orko muriendo aplastado bajo ese mar de escombros, de repente un zumbido se elevo hasta convertirse en un brutal rugido de guerra, alzándose sobre sus extremidades una gigantesca bestia se quito todos los escombros que lo cubrían, el líder Orko era un enorme Dreadnought Orko, la enorme bestia mecánica debía haber sido encontrada y reparada de algún modo, Rainor soltó a Stephan mientras el engendro mecánico avanzo hacia ellos y corrió hacia un lado disparándole con su pistola de plasma intentando atraerlo, el Dreadnought se giro y rugió mientras dispara una y otra vez sus armas pesadas, lenta y pesadamente comenzó a perseguir a Rainor, esta intentaba conseguir un ángulo de disparo a su parte posterior donde estaba seguro que podría penetrar su blindaje y destruirlo. La bestia de acero disparo de nuevo su akribillador pesado, un disparo le perforo a Rainor la pierna y le hizo caer al suelo, Rainor se revolvió unos instantes de dolor, entonces vio a la bestia metálica sobre él, levantando una de sus pesadas patas para aplastarle, cargando todo su peso sobre su puño de combate se impulso hacia la izquierda, la lenta maquina no pudo corregir su rumbo y quedo descubierta unos instantes, Rainor le disparo a la caldera e impacto, la maquina se bamboleo durante unos segundos y después se giro, rugió nuevamente, pero en esta ocasión fue un rugido de furia y odio. Rainor observo en el suelo como la gigantesca maquina avanzaba corriendo hacia él, como un tecno-bufalo enfurecido, en el ultimo instante la bestia estallo en pedazos, esquirla metálicas le impactaron en el hombro y en el brazo, levantando la mirada observo a dos de sus hombres uno de los cuales cargaba un lanzamisiles, Rainor dio gracias al Emperador y se levanto.

- ¡¡¡Señor!!! - el oficial de comunicaciones le dio el auricular - escuche esto - dijo jadeante -CONFIRMADAS COORDENADAS, BOMBARDEO ORBITAL EN T-180 SEGUNDOS Y CONTANDO- Rainor no podía creerlo, les iban a bombardear, gritando con toda su alma ordenó a todos sus hombres que se replegaran, cogiendo nuevamente el auricular ladró a todas las escuadras el repliegue total, sin dudarlo salieron corriendo. Rainor escuchaba sus latidos retumbándole en su cabeza, lejanamente oía a sus hombres animándose mutuamente, personalmente le parecía algo imposible que se hubiera dado la orden de bombardeo con ellos allí, los heridos ralentizaban a sus hombres, pero se negaba a dejarlos allí, una luz apareció en el cielo cada vez más intensa, la luz alcanzó el suelo, la deflagración devastó trescientos metros de jungla, atrapando a algunos rezagados o hiriendo a otros aun próximos a la explosión. Rainor levanto la mirada y observo el gigantesco claro resultado de la explosión, corrió al ver tendidos a algunos de sus hombres, reconoció el cuerpo de la Teniente Shara, la giro y observo que tenia medio rostro quemado por la explosión y restos de metralla en el estomago, pero seguía viva, pocos minutos después llegaron los recuentos de heridos y bajas, Rainor destrozo el papel, ciento treinta herido y noventa muertos, por su propia causa, Rainor se crujió los nudillos, estaba seguro que el responsable lo pagaría...

Doce días después se considero como concluida la misión de limpieza, con la confirmación de cuarenta mil muertos alienígenas, los Tenientes supervivientes estaban siendo condecorados por sus múltiples actos, la Teniente Shara había recibió la Corona Laureada por sus heridas en batalla, al igual que otros muchos, Stephan estaba siendo ascendido en ese momento, su nueva mano y ojo biónico le hacían realmente temible - Por su muestra de valor ante la adversidad y su absoluta fe en el Emperador se ha decidido a ascenderle al rango de Coronel de su propio regimiento - ambos se saludaron con una increíble marcialidad, el Almirante se coloco frente a Rainor, el sirviente llevaba consigo una gran caja de medallas, sonriéndole comenzó - Por su gran genio táctico, su visión de futuro en los movimientos orkos, y su anticipación se le da decidió ascender a... - el discurso se corto cuando Rainor le partió la mandíbula de un puñetazo. Tres meses de calabozo fue todo a lo que se le condeno, según parecía no se le fusiló por sus actos de valor en esta campaña y por el temor de que los mas de setecientos hombres que en esos días le habían considerado un héroe se rebelaran dentro de uno de los transportes militares, de hecho incluso corrían rumores de que la capital iba a recibir su nombre, pero personalmente en ese momento eso le importaba bastante poco.
ULTRAMARINES (actualizado Partida Amistosa contra Berek [8-12-2012])
1ª cia.: V: 6, E: 4, D: 0
2ª cia.: V: 1, E: 0, D: 0
6ª cia.: V: 17, E: 2, D: 6
7ª cia.: V: 16, E: 2, D: 1

TOTAL: V: 40, E:8, D:7

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Re:[RELATO]: Stephan (by Gonfrask & Asgaard)
« Respuesta #1 en: 23 de Febrero de 2012, 14:38:28 »
[y la segunda parte... el informe en sí]

Stephan Capitulo 2: Escape de Klustar
by Asgaard & Gonfrask

Magnus se coloco su Hacha de Hielo en su cinto, comprobo la recamara de su bolter, y miro hacia el horizonte donde el sol estaba a pocas horas de ponerse, pasó la mano por la unión de su casco con la armadura, a pesar del guantalete podia notar donde estaba dañada por el ataque de los eldars y que casi le costo la vida, demasiado cerca del cuello, demasiado cerca de la yugular, falto muy poco, por fortuna esos hereticos alienigenas no tienen la punteria necesaria para causar una herida mortal de un solo disparo, se giro a sus hombres, recostados sobre el tanque recordaban las apuestas hechas la noche anterior rodeados de litros y litros de cerveza, el artillero del tanque revisaba fatigosamente sus armas de la torreta, aprovechando para remarcar las marcas que indicaban los tanques destruidos por su cañon laser, Magnus estaba seguro que ese dia podria poner unas marcas mas.

Tras la derrota inicial los marines espaciales habian conseguido ocupar una serie de posiciones de importancia vital, tanto para los eldars como para los marines, los marines consiguieron tomar los restos de una antigua ciudad imperial, sin embargo esto no fue mas que una astuta emboscada tendida por los eldars, pero sin embargo lo que el Imperio encontro alli indicaba que no era del todo trabajo de eldars, los cadaveres de guardias imperiales se encontraban crucificados y en muchos casos estaban totalmente despellejados, un explorador descubrio entre las ruinas un artefacto en el que fueron identificadas varias runas de origen eldar, pero no eldars normales, sino eldars oscuros, cinco minutos despues las patrullas de exploracion informaron de la llegada de varios vehiculos de ataque eldar...

El Bibliotecario Kroken, el Comandante Imperial Stephan, y el Sacerdote Lobo Magnus se reunieron a apenas 7 minutos de contacto con la fuerza de ataque -Debemos salir de esta trampa antes de que caigan sobre nosotros y nos aniquilen- dijo Kroken mientras jugueteaba con las holocartas del Tarot Imperial que acababa de leer -Mis hombres estan más que preparados para entra en batalla- informó Stephan con su voz severa, y que a pesar de ser sólo un humano, podia competir en estatura con un marine espacial sin servoarmadura ?No, seremos nosotros quienes detendremos la oleada de ataque del enemigo- sentencio Magnus en el momento de abandonar la tienda de mando improvisada, los otros dos comandantes permanecieron observandolo con gesto de desaprobacion.

Cuando se encontraba a cierta distancia Kroken volvió a barajar las cartas del Tarot y las contempló durante breves instantes. Al cabo de un rato rompio el silencio -Aguantaremos hasta que concentren todas sus fuerzas, tras esto descargaremos sobre ellos toda la furia del Emperador y nos alzaremos con la victoria, nada de esto ha de saberlo el lobo, pues su impetuosidad nos hará fracasar. Que el Emperador se apiade de su alma, pues hoy muchos Lobos Espaciales conoceran la muerte.-

Magnus observo el campo de batalla, frente a el se encontraban una buena zona para moverse con relativa seguridad, un frondoso bosque unas ruinas imperiales, y unas gigantescas formaciones rocosas representaban una cobertura idonea para moverse sin sufrir demasiadas bajas, el ruido de las brutales pisadas del Venerable hermano Balruss le saco de su vigilancia, el dreadnougth se acerco a él por detrás. ? Esta va a ser una gran batalla Magnus, he informado a los otros comandantes de las posibles tacticas que deben usar, podremos salir de aquí hermano- Magnus se giro y le miro a la cara-sarcofago del dreadnougth, sonriendo afirmo con un leve moviemiento de la cabeza, tras tocar uno de sus multiples amuletos se dirigio hacia su escolta que le esperaban sentados al lado de su Razorback. A ellos le habian dado la defensa de uno de los flancos del ejército aliado, y por Russ que escaparían de allí, no se detendrían a esperar a los lentos tanques de Catachan ni a los orgullosos marines de Ultramar.

El comandante Stephan se coloco en la retaguardia de su ejército, protegido por un bunker en el flanco derecho. Abriendo el canal general de comunicaciones comenzó a exortar a sus hombres, les hablo del sacrificio por el Imperio, de las muertes que vedrian y las venganzas que llegarán, pero sobre todo les hablo de la posibilidad de cazar a los enemigos del Emperador, esto provoco varios gritos de jubilo entre sus hombres, aunque pudo notar la siempre acusadora mirada del Comisario Klimar, este se le acerco y le susurro al oido -Señor, vuestras palabras no motivan mas que la desobediencia de la Ley Imperial- Stephan se giro para mirarle a los ojos, y vio esas esferas vacias de sentimiento que le adornaban la cara, le miro desafiandole, pero sabia que no conseguiria en absoluto aminalarlo ni provocarlo por lo que decidio darse media vuelta y dirigirse a su oficial de comunicaciones que llevaba varios minutos llamandole -Señor es el Almirantazgo-. Tras 5 minutos recibiendo instrucciones, el plan de ataque Eldar habia sido descifrado, a su Regimiento le tocaba resistir por el centro de la línea imperial, pero ese era precisamente la posición más segura en ese momento, ya que el grueso de las tropas eldar avanzaban por los flancos para intentar bordearles. ?Sí, hoy cazaremos Eldar- murmuró Stephan.

Kroken volvió a barajas las cartas del Tarot y las recoloco en el altar del Land Raider, tal y como le habian enseñado, un pentagrama de cartas, una en el centro, y dos en la mano, era un ritual considerado por muchos como heretico y por otros como la maxima comunicacion con el Emperador, el sólo sabía que era una buena manera de conocer los augurios para esa batalla, Kroken levanto primero la carta central, quedo preocupado al ver que se trataba del Asesino, alguna fuerza ajena a las fuerzas presentes intervendria en esa batalla, quiza a su favor, pero debia saber más... levanto las cinco cartas que rodeaban a la del medio, nada ajeno a la normalidad, el Guardian, el Vigilante, el Soldado, el Maestro, pero la quinta carta era realmente preocupante, el Destructor, esto solo indicaba que la batalla sería una autentica carniceria, y que ambos bando sufririan graves bajas, temeroso giro las cartas en su mano, sintio con cierto! Alivio que surgia de su mano el Apotecario, él sobreviviria a la matanza, pero no sabía el precio que tenía que pagar.

Tras el mensaje de la Flota Imperial, sabía que las fuerzas Eldar avanzarían por los flancos, y era aquí en donde debía desplegar sus mejores tropas. Estas tropas quizás no pudieran huir de la matanza, pero le proporcionarían el tiempo necesrio para que él pudiese escapar. En el flanco izquierdo ordenó el despliegue de todo el ejército de Lobos Espaciales, estos guerreros eran orgullosos, y no se retirarían aunque estuviesen sufriendo un duro castigo por parte de los Eldar Oscuros, quien sabe, quizás incluso consiguiesen abrirse paso entre sus líneas.

El flanco derecho era lo que más le preocupaba a Kroken. Según el informe por ese flanco avanzaban dos pesados Señores Espectrales, apoyados por Guardia Espectral. Por allí ni infantería ni blindados conseguirían avanzar, lo mejor que podían hacer sus tropas era crear una cortina de disparos e intentar escapar en el último momento. Las escuadras blindadas de Razorbacks desplegaron en esa posición, además ordeno a Stephan que desplegara a sus mejores tiradores, al momento una escuadra de tropas de asalto se atrincheraba en un edificio, dos francotiradores se escabulleron en esa dirección, completando estas tropas, un Whirldwind y un Chimera desplegaron tras los edificos esperando su momento. Si todo funcionaba bien, las motocicletas de N?Gomo encontrarían un pasillo por el cual escapar... ?Señor, el venerable dreadnought desea esponerle sus estrategias para la batalla- le informó uno de los marines de su escuadra de mando, que poco sabía el venerable que el plan ya había sido trazado.

-Bien Balruss, actuaremos según tus designios- El Bibliotecario Kroken se giró y se adentro en el Land Raider Cruzado que era su transporte personal, habia terminado de hablar con el hermano Balruss sobre los posibles riesgos de la batalla, y adelantandose o conociendo sus planes les informo que ellos avanzarian y que contaban con su ?apoyo?, esta última palabra resonó completamente ironica en los oidos de Kroken, mientras refunfuñaba las letanias del odio para calmar sus nervios se encontro de frente con los dos tecnomarines que les acompañaban, el sacerdote de hierro hablaba con una voz profunda y metalica, que parecia resonar por el compartimento interior del habitaculo -El Espiritu de la maquina esta contento, dudo que de problemas en la batalla a no ser que algo le sorprenda- el tecnomarine de su compañía lo confirmaba realizando los diagnosticos en el panel de mandos central ?Asi es, loado sea el Dios Maquina- dijo con un tono que apenas pudo competir con el del Sacerdote de Hierro, Kroken ordeno al resto de su escuadra que entrara en el tanque pues no queria sorpresas de última hora. -Sargento, cuando el Venerable Balruss terminé de hablar con el Comandante Stephan, enviele estas instrucciones...-

El Comandante Stephan le devolvio el saludo al sargento de las tropas de asalto, les indico que la mejor posicion para rechazar el ataque eran los restos de un bunker imperial y que se desplegarian en esa posicion para rechazar cualquier posible intento de envolver el flanco por parte de las tropas eldars, tras las correspondientes indicaciones volvio a la que seria su linea fuerte, dos tanques leman russ, uno de ellos modelo Vanquisher, formaban la columna vertebral de sus fuerzas, pudo ver a los tres francotiradores de catachan aplicandose su pintura de camuflaje sobre la piel, distinguio las figuras de los 5 ratlings que se adentraban en un bosque cercano, sonrio al hacer una ultima vision general de sus fuerzas -Sí, podremos ganar, no dudo nada de eso- se giro para atender al gigantesco Dreadnougth de los Lobos Espaciales que se le acercaba para comentar los ?detalles? sobre como debían realizar el avance las tropas de Catachan.

En el momento en que Balruss volvia a su puesto, su oficial de comunicaciones le paso sus ?verdaderas? instrucciones: aguantar la posición, rehusar el avance hasta recibir nuevas instrucciones. ? El cobarde que huye de la batalla no es digno del perdón del Emperador, esto lo ha visto el Hermano Bibliotecario Kroken y la luz de la verdad ha llegado a sus ojos, debemos cumplir sus ordenes y olvidarnos de avanzar como dijo el Lobo Espacial. ? Comento el Comisario Klimar tras leer las ordenes de los Ultramarines. Los guardias imperiales se dispusieron atrincherados para resistir la carga de los Eldar.

Ha varios kilómetros de distancia, en el centro de la ciudad el sargento veterano Jean-Luc y su escuadra habían recibido el mensaje del frente. Habían estado explorando la ciudad durante varias horas y ahora le ordenaban que se retirase, sin ni siquiera darle explicación alguna. ?Qué alguien me acerce unos visores- ordeno a nadie en particular. Tras enfocarlos correctamente comenzó a ver que las tropas imperiales estaban preparandose para la huida, no, más bien se atrincheraban, pero qué... con un rápido movimiento enfocó más a lo lejos y lo vió. En el horizonte se acercaban ya los vehículos Eldar y las enormes unidades de guardianes. Creyo ver incluso una manifestación de Kaela Mensha Khaine, pero su propia mente le nego esa posibilidad, al menos si querían sobrevivir. Sin girar la cabeza ordenó a sus hombres aumentra la potencia de salto debian llegar cuanto antes y evitar que la linea de defensa se rompiera, había visto que el flanco derecho estaba muy protegido, pero no lo suficiente...

Los eldar se encontraban a menos de 2 minutos, por algun motivo el Comandante Stephan se encontraba sudoroso. La empuñadura de su pistola parecia resbalarsele de las manos, y notaba cierto temblor en algunas de sus articulaciones, cerro los ojos y se concentro en lo que tenian que hacer, en breve comenzaria la matanza, y no podian permitirse absolutamente ningun fallo... Stephan abrio los ojos de golpe, los cañones de batalla de sus dos tanques escupieron una llamarada y los proyectiles salieron despedidos, a unos doscientos metros detonarón, no parecieron producir un numero de bajas considerable, pero sin embargo observó como las escuadras de guardianes dudaron si debian avanzar o no, rugiendo su grito de guerra por el comunicador ordenos a sus escuadras que disparasen sus armas pesadas, unos pocos eldar más cayeron, un escuadra se desmoralizó y empezó a huir, otra escuadra se tiró al suelo protejiendose del bombardeo de los Leman Russ y del WhirldWind, aunque no habían sufrido muchas bajas pontro estarian dentro del alcance de todas las armas, y las cosas cambiarian...

Jonashon, de Catachan se lamio los labios mientras apuntaba a la gigantesca figura del Señor Espectral, con minuciosa dedicacion paso el dedo por el gatillo con lentitud, con cuidado selecciono su objetivo, vio una juntura, si conseguia impactar en ella podria dañar a la maquina de guerra, Jonashon apreto el gatillo, las toxinas ultracongeladas cruzaron el aire, observando con la mirilla pudo ver como impactaba de lleno en el objetivo, al derretirse las toxinas serian lo mas parecido a un acido, vio como la colosal maquina dio un paso en falso, sonrio para si, esta habia sido una oportunidad que muy pocas veces se presenta en la vida...

El venerable Balruss avanzó con la confianza que le daban mas de seis mil años de lucha por el Emperador, notaba, por asi decirlo, como las rocas estallan por la presion de aguantar su gran tonelaje -Esto es poder, y lo que conlleva- penso, en cierto modo, una parte de él deseaba haber muerto en aquella batalla que le condeno a este ataud de acero y adamantio, tantos siglos de lucha le estaban cambiando, aunque odiaba a todos los alienigenas y la corrupcion que llevaba, habia perdido a tantos amigos, destruidos tantos mundos, si esto no te cambiaba es que no tenias alma, o es que eras un demonio. El ruido del localizador hizo que volviera a la realidad, el sistema de punteria detecto una nave alienigena, eldars oscuros, casi inconscientemente calibro sus cañones laser acoplados y disparo, observo como los tubos de la nave estallaban y caia al cielo ante la preocupada mirada de la Arconte.

Golniar, oficial al mando del Vanquisher rugió coordenadas, el último disparo habia fallado por mucho de su blanco original, y ahoras las naves eldar se acercaban peligrosamente, el artillero observo como un Falcon modificado con un triple cañon se giraba para apuntarles -¡¡¡Preparados para el impacto!!!- grito a pleno pulmón, el carro se tambaleo del impacto desperdigando las municiones por el suelo ?recargar, ¡rapido!, no tenemos tiempo, no tenemos tiempo- con frenetica excitacion todos los tripulantes comenzaron a recargar las armas y a reparar las pequeñas fugas de combustible. Golniar sabía que esta era la única forma de que su tripulación no comenzara a pensar lo cerca que había estado de morir en este día.

En la confusión de la batalla, un sentinel imperial explotó, de detrás del humo aparecieron las figuras de las arañas de disformidad eldar. El sentinel no había tenído oportunidad de salvarse. Tan pronto como aparecieron, sus sombras rielaron una vez más y desaparecieron. Erikson, artillero del Leman Russ de catchan, nunca habia visto a esos guerreros eldar, quizás por ello fue el único de entre todos los tripulantes que no se dejó sorprender por la espectacular explosión del sentinel, en vez de ello siguió buscando a los especialistas eldar. ? Enemigo localizado, posición beta-272 en el interior de unas ruinas, cargando munición y preparado para disparar- Si conseguia escapar a la trampa eldar muy probablemente sería ascendido a la tripulación de un vanquisher, si conseguia escapar...

El rhino avanzó a toda velocidad, bajo la cobertura de los Colmillos Largos que eliminaron a eldars oscuros que osaban acercarse demasiado, la llegada de otra nave eldar consiguio que dos Colmillos cayeran bajo un intenso fuego, el piloto podía distiguir como los Exploradores Lobo habian conseguido rodear al enemigo, pero sus disparos fueron inutiles y quedaron indefensos ante toda la fuerza eldar, en poco minutos habían sido reducidos a menos de la mitad y se replegaron... Magnus miro por la aspillera del conductor, pudo ver como las compactas lineas eldar eran continuamente detenidas por la artilleria imperial, aunque eran demasiados, el artillero giro su torreta y disparo matando a unos pocos eldars, algo insuficiente, pero ya llegaria algo mas importante que elminar.

Kroken maldijo al mirar el mapa Holografico, aunque se estaban cumpliendo sus previsiones los Lobos Espaciales habian avanzado demasiado rápido y se habian separado de la fuerza principal, el extremo izquierdo superior mostraba una marca negra donde un vehiculo de los eldars oscuros habia caido ante el certero disparo del Dreadnougth Balruss, uno de sus rhinos estaba a medio camino de estamparse contra las fuerzas eldars, pero sus armas pesadas demostraban que la veterania de sus tropas estaba confirmada, causando bajas tanto a eldars como a eldars oscuros, con temor de que los Lobos Espaciales consiguiesen romper el cerco demasiado pronto ordenó a su piloto que acelerada de velocidad de crucero a combate, crujiendose los nudillos se preparo con anticipada excitacion llegar a las lines eldars y extender la destruccion por sus filas. Mientras avanzaban los Bolter Hurricane termianron de exterminar una de las escuadras de guardianes que tenían enfrente.

El piloto del Whirlind gruñió de frustacion cuando su mapa en tiempo real mostraba que sus cohetes fallaban de nuevo un blanco claro y directo, saliendo por la compuerta lateral asomo la cabeza por encima del muro que le cubria, usando sus binoculares hizo un nuevo calculo que podria ser más preciso, observo con detenimiento la escudra de videntes y psiquicos eldars que avanzaba junto a los guardianes por el centro de la fila eldar, dio las coordenadas por el comunicador al artillero, este corrigio la altura de las toberas 10 grados y disparo, con orgullo observo como los misiles impactaban de lleno produciendo una gigantesca deflagacion de mas de 10 metros de ancho, poniendose sus binoculares observo como uno de los eldars llacia en el suelo aunque el resto de la escuadra no dudo ni un instante -El honor que da a salvo- sonrio.

El asalto eldar comenzó. Balruss recibió dos impactos de blaster, uno de ellos le hizo tambalearse dos metros hacia atras, y el segundo le bloqueo los mecanismo de guia de sus armas e inmovilizó su arma de combate cuerpo a cuerpo. Mientras cargaban contra él, uno de los eldar oscuros cayó por un disparo láser de los Colmillos Largos supervivientes. Las brujas trataron dañar su impresionante blindaje, pero no lo consiguieron y Balruss aplastó la cabeza de una de ellas mientras maniobraba a su alrededor. La escuadra colmillo bajo del rhino, el intenso fuego bolter destrozo a todos los eldars oscuros que se encontraban frente a ellos, pero los dejo descubiertos frente a la oleada de refuerzos eldar, dos vypers eldar junto con el tanque eldar oscuro consiguieron acabar con la mitad de los cazadores grises, los restos de la escuadra volvieron a entrar en el rhino buscando proteccion en su blindaje, pero esto sirvio de poco, otra andanada de la escuadra principal del arconte hizo estallar al rhino en una tremenda explosion que acabo con otro de los marines espaciales, los supervivientes salieron aturdidos del tanque dispuestos a vengarse...

Stephan volvió a dar animos a las escuadras que informaban de sufrir graves daños y bajas, habia visto con sus propios ojos como ocho hombres caian destrozados por las temibles armas monofilamento eldar. Estaban rompiendo las filas imperiales, y eso podía ser terrible. Aunque el grueso de sus tropas aguantaban, la presencia de Arañas de Disformidad tan cerca de la línea suponía que los Eldar pronto lanzarian una ofensiva general. Con un ruido ensordecedor, vio atormentado que dos haces de luz intensa salian de los Señores Espectrales y se dirigian hacia un Leman Russ. Con un terrible rugido, la torreta del tanque salió despedida hacia un lado. ?Aquí el conductor de carro Jonas, hemos sufrido daños de consideración y dos bajas, artilero Erikson y Comandante de Carro Pirres, por el amor del Emperador, que alguien nos cubra de los disparos de esos engendros- Mirando un poco más a su izquierda Stephan vio como el falcon modificado se unia a un vehículo ligero, posiblemente de los Eldar Oscuros, juntos abrian fuego con sus lanzas contra el Land Raider Cruzado de los Ultramarines, la situación era desesperante para la mente de Stephan.

Kroken estuvo a punto de caerse de su asiento -Impacto directo- informaron al unisono el Sacerdote de Hierro y su tecnomarine, con un gesto de desaprobacion en el rostro ordenó a su escuadra salir al exterior, el Sacerdote de Hierro le hizo caso omiso y se quedó intentando reajustar la direccion dañada por el impacto, en cuanto todos los marines salieron del vehículo:

- Señor, el sargento Jean-Luc informa que ha entrado en contacto con el enemigo por el flanco derecho, se encuentra a la espera de órdenes. ?

Bien, ya era hora de avanzar, sus tropas estaban empezando a sufrir el empuje Eldar y de los Lobos Espaciales hacia tiempo que no se sabia con certeza su posición. Suponía que se encontraban vivos, de lo contrario los Eldar le hubieran flanqueado. Pero realmente lo que temía Kroken es que los Lobos ya hubiesen traspasado la línea Eldar.

-A todas las unidades, cesen de resistir, carga general, avancen, avancen, avancen-

Nada más recibir la orden, todos los guaridas imperiales, como si se tratasen de un solo hombre, cesador de disparar y se lanzaron a la carga, hacia delante, hacia el enemigo. Por el centro, tres escuadras de guardias imperiales avanzaron. Los pocos Guardianes Eldar que quedaban en pie no podian resistir el empuje de tantos hombres. Por el flanco derecho, el Razorback restante emprendió la marcha por el pasillo libre dejado por las tropas Eldar. La escuadra de motocicletas encendió los motores y se dispuso a apoyar el resto de ultramarines que salian del razorback destruido.

Kroken identificó una escuadra de Arañas de Disfomidad, con un rugido invoco los poderes de la disformidad, proyectando unas descargas de energia despedazó a uno de los guerreros especialiestas dejando donde estaba un monton de sangre y armadura, su escuadra disparó apoyada por los soldados de la guardia imperial, el beso del bolter, el plasma y el laser purifico a esos impuros matando a otros 5 de ellos, y obligo a los alienigenas como los cobardes que son a retirarse usando sus estraños sistemas de transporte. Oyendo un zumbido se giro mientras gritaba a su escuadra que se cubriera, dos Vyper habían salido de detrás del bosque y una lluvia de cañones estelares los arrasó cayendo tres marines. Las armas eldar se giraban para dispararle de nuevo, sin embargo fueron silenciadas por el razorback casi inutilizado de los Lobos Espaciales, lleno de gozo ordeno la carga general...

El razorback recibio dos impactos, uno destruyo su oruga y el otro fundió el cañon laser hiriendo gravemente al artillero, ensangrentado se enderezo y levantó lentamente la mano para redirigir los rifles de plasma al enemigo, con un último esfuerzo selecciono el objetivo y activo el piloto automatico, los rifles escupieron su carga letal, uno de los disparos destrozó el morro de una de las vypers fundiendo su casco y estallando, la otra perdio su torreta cuando el impacto destruyó su arma y partió en dos al artillero.

Magnus bajo del rhino, estaba furioso e histerico, no conseguian salir de la trampa. Vió a una escuadra de guardianes frente a el, aullando de rabia ordeno disparar a su escuadra, eliminando a uno pocos guardianes, cuando se disponia a cargar contra ellos vio como comenzaban a retirarse, escapando de su furia por pocos metros. El grito de frustación de Magnus se pudo oir por todo el valle.

La escuadra de motocicletas vio como los grandes señores espectrales avanzaban lentamente hacia ellos apoyados por la guardia espectral, si querían sobrevivir, debian destruir a esos androides. Maniobrando con cautela ordenó disparar con todas las armas a la escuadra, la andanada a corto alcance fue mortal, apoyados por sus hermanos marines tan sólo dos quedaron en pie, uno de ellos un brujo Eldar que parecía dirigir sus movimientos. ?Por Macragge y Guilliman- pese a saber que no tenían nada que hacer en asalto contra los dos grandes señores espectrales, N?Gomo, sargento de la escuadra de motocicletas de los Ultramrines vio como sus hermanos se lanzaban al asalto contra estas terribles criaturas, a su derecha el Razorback restante y la escuadra de asalto avanzaron terreno

Un ruido hizo que mirara al frente, vio como el aire se turbaba frente a él, vio a un figura eldar salir de un agujero en el espacio, pero lo ultimo que vio fue una cuchilla dirigida a su cuello. Mientras tanto, los supervivientes ultramrines asaltaron a la escuadra de guardianes espectrales, con un golpe de la rodilla el sargento le arranco la rotula al Guardian espectral mientras vio como otro de sus hombres le quebraba el cuello al brujo al mando, lleno de extasis de combate y sabiendo que estaba predestinado que él y su escuadra murisen hoy aquí por la salvación de sus hermanos, cargó contra la titánica figura del señor espectral sin ver que tras ellos aparecia la silueta del avatar de los eldars.

Mientras tanto Stephan habia visto como huian las Arañas de Disformidad hacia su derecha, jurando que vengaría a sus hombres, atravesó el edificio a tiempo de ver como ese odiado lider asesianaba al sargento motorista a cuchilladas. Mientras, el resto de arañas sufrían otro castigo a manos de los motoristas marines. Por detras del combate consiguió observar como el intenso fuego de plasma de las armas de las tropas de asalto hizo caer a un gigantesco señor espectral con su curvado casco totalmente fundido...

Jean-Luc redujo el impulso de sus retrorreactores y aterrizó a dos metros de un vehiculo de transporte eldar, debían detener ese vehículo, pero ni su escuadra con fuego de plasma, ni el hermano marine con rifle de fusión del razorback pudieron detenerle. Con pavor observó como descendían del vehículo diez guerreras espectros aullantes, una de ellas, la que parecía su líder, llevaba una mortífera arma a dos manos. ?No escucheis su voz, no las presteis atención o será nuestro final, tened fe en el Emperador, ya que él nos librará de la muerte a manos del enemigo- Cuando las espectros auyantes comenzaron a cargar un grito mental comenzó a surgir de sus amplificadores, al momento notó como perdia contacto con sus sentidos, como se empezaba a paralizar, intentaba pensar, en lo que fuera, pero no podía, sólo conseguía ver impasible, como las espectros auyantes reducían el espacio que les separaba y que él no podía hacer nada. ?No penseis en ellas, pensad en mi, pensad en Él- el mensaje telépatico del bibliotecario Kroken llegó justo en el momento oportuno, Jean-Luc pudo ver como el hermano Julius era despedazado sin oponer siquiera resistencia, -Por Ultramar, marines defendeos- como si hubiese sido el resorte que necesitaban, los ultramarines despertaron de su trance, sin problemas esquivaron y bloquearon todos los ataques de los espectros auyantes. Jean-Luc desenfundó su espada artesanal de energía y decapitó a esa que se hacía pasar por su lider. Sus compañeros también se empezaban a deshacer de sus rivales. Comprendiendo que ya no podían hacer nada, las espectros auyantes comenzarona huir, confiadas en su velocidad, pero no hay nada que gane en velocidad a un marine con retrorreactores. ? Hermano Julius, tu muerte ha sido vengada ? penso Jean-Luc, cuando eliminó a la última de esas brujas.

El sacerdote de hierro golpeó el panel de mandos, esos malditos eldars habían osado dañar a una de las mayores glorias del Dios Maquina, salió del tanque rugiendo de rabia, mientras un disparo suyo terminaba con el ultimo de los guardianes de una escuadra, cargo contra la escolta de mando del mundo de Ulthwé, descargó su gigantesco martillo contra uno de los brujos, pero todos se esfumaron frente a él, teletransportados. Levantó el martillo de trueno y, por su vocalizador gritó al maximo de su potencia un juramento de muerte que se unió al que diera Magnus, tras esto volvio al tanque.

Un poco más retrasado, el Comandante Stephan asaltó contra las arañas de disformidad que luchaban contra los motoristas ultramarines. Descargó un tajo con su arma de energia, pero el golpe dio al aire, las arañas de disformidad se habian retirado, por todos los canales de comunicación se informaban de movimientos de evasion por parte de las escuadras eldars, sonriendo dio las ultimas ordenes ya por obligacion -Cojan a los heridos y quemen los cuerpos, recuperen las gemas para su estudio-...

Kroken pateó el cuerpo de uno de los guerreros especialistas, habian perdido unos cuantos hombres, pero habian atravesado las lineas enemigas y estos habian huido aterrorizados ante la carga de los marines, cambio el cargador de su bolter y le devolvio un saludo al Sacerdote Lobo que se acercaba a él.

Magnus se acercó al hermano Balruss que estaba siendo reparado por el sacerdote de hierro ferrum, el cual ya habia terminado de arreglar el Land Raider, cuando llego a él, el Dreadnougth hablo primero -¿Has obtenido tu venganza?-, -No- respondio Magnus con ciertza tristeza, con cierto tono de castigo Balruss le hablo -Ni lo conseguira, la venganza solo corroe el espiritu te aleja del Emperador, y te acerca mas al Caos- Magnus se mordioel labio y afirmo con la cabeza, se marcho con su orgullo dañado, él era un Sacerdote Lobo, un maestro de la sabiduria, pero aun le quedaba mucho por aprender...
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Re:[RELATO]: Stephan (by Gonfrask & Asgaard)
« Respuesta #2 en: 23 de Febrero de 2012, 15:40:26 »
Joder...que mal escribia entonces...deberia retocar muchisimas cosas...

La de Raynor eso si esta algo mejor escrita
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Re:[RELATO]: Stephan (by Gonfrask & Asgaard)
« Respuesta #3 en: 23 de Febrero de 2012, 16:46:07 »
Te la saco y la meto también, no te preocupes...

Teníamos menos de 23 años entonces XD normal que escribieramos mal...
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Re:[RELATO]: Stephan (by Gonfrask & Asgaard)
« Respuesta #4 en: 23 de Febrero de 2012, 17:35:50 »
Te la saco y la meto también, no te preocupes...

 :o :o :o :o :o
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